"Homenaje a Bécquer"

Estamos inclinados, detenidos,
cercados otra vez por tu recuerdo,
tu densa calentura destrenzada,
     desgajada en el viento.

Apenas se comprende que persistas,
que atengas tu cariño confundido,
tu amor envenenado, sobre el alma,
     tercamente prendido.

La noche se hace río y se resuelve,
rebelada y desnuda, en tu tristeza.
El aire fue nevada persiguiendo
     tu voz sin madriguera.

Naciste delicado para el cielo;
heredero de ti, ensimismado.
Recorriste una historia abandonada
     buscándole remansos.

Tu oscuridad amaneció besando
el pecho sorprendido de las páginas.
La nostalgia que anclaste con tus sueños
     te alzó del mar al alba.

Nosotros deshojamos el silencio
mirándote mirar tan alto y solo
en ese -corazón de la distancia-
     libro de versos rotos.


© CAYETANO SALVATIERRA
(Mayo, 1970)


- 26 -

VOLVER _______________ SUBIR _______________ AVANZAR

IR A INICIO